Los equipos de “energías limpias” ya tienen varios años en el mercado y sus beneficios están más que comprobados, primero porque la energía proviene de una fuente gratuita como es el sol y segundo porque el ahorro de dinero es significativo para quien coloca uno de estos aparatos en su inmueble.

Pero, ¿cómo se capta la energía del sol? En muy “fácil”: los rayos del sol que llegan a la tierra y se acumulan en forma de calor son absorbidos por captadores o colectores térmicos. Enseguida, el paso que realizan los módulos fotovoltaicos es la transformación de la energía en corriente eléctrica

Los paneles domésticos ayudan en la producción de agua caliente para fines domésticos, esto gracias a su estructura metálica. Los módulos fotovoltaicos están fabricados con silicio dopado y producen electricidad gracias a lo que se conoce como el “efecto fotovoltaico”.

Como la tecnología nunca se detiene, actualmente se está experimentando como paneles fotoquímicos que pueden ser capaces de actuar como catalizadores al entrar en contacto con el agua y el CO2, lo que también permitiría energía limpia a partir de otros compuestos naturales.

Fuente: saberia.com